Terapia celular

Cardiopatias Crónicas

Strauer y otros, en Alemania, publicaron en el 2002, el primer estudio en seres humanos de trasplante autólogo de Células Madre proveniente de la médula ósea, en un paciente con infarto agudo del miocárdico con impresionantes resultados, a las 10 semanas se observó una disminución del tamaño del IM, así como un incremento de la fracción de eyección ventricular, del índice cardíaco y del volumen sistólico en comparación con los pacientes que no recibieron terapia celular. Esta mejoría de la función ventricular se atribuyó al aumento de la perfusión miocárdica medida mediante isótopos radiactivos.

Se han publicado 7 estudios clínicos en los que se han utilizado las vías percutánea, intracavitaria o intramiocárdica; se han implantado células mononucleadas de médula ósea, células enriquecidas en progenitores hematopoyéticos o endoteliales, o mioblastos, y los resultados se han monitorizado mediante técnicas de imagen y función, como resonancia magnética, ecocardiografía o tomografía por emisión de positrones. Todos los pacientes han recibido, además de las célullas, tratamientos adicionales.

El grupo de Menasché ha sido pionero en la utilización de mioblastos esqueléticos. La estrategia diseñada por este grupo consiste en la obtención de una biopsia muscular del propio paciente 2-3 sem antes de la cirugía de revascularización en pacientes con infarto antiguo y tejido miocárdico no viable en la zona. A continuación, durante la cirugía, las células cultivadas in vitro se implantan mediante inyección intramiocárdica en la región preinfarto. También se han inyectado células progenitoras de médula ósea enriquecidas en progenitores endoteliales con la finalidad de inducir un aumento de la angiogénesis y vasculogénesis en el tejido infartado que contribuya a mejorar la función cardíaca y a disminuir la apoptosis celular y el remodelado del ventrículo.

Frente a esta realidad, en los últimos años se ha desarrollado un gran esfuerzo por buscar alternativas de tratamiento más factibles y asequibles que beneficien a la gran mayoría de pacientes que padecen esta enfermedad. Así, actualmente se ha abierto un nuevo y esperanzador campo de investigación y de aplicación clínica con el descubrimiento de la plasticidad de las Células Madre y su utilización en Terapia Celular, es decir la utilización de Células Madre para el tratamiento de enfermedades crónico y/o degenerativas.

La Terapia Celular

La técnica consiste en extraer las células madre de la médula ósea del propio paciente, procesarlas en el laboratorio de terapia celular, obtener la subpoblación de células denominadas PANHMO y luego infundirlas por cateterismo al órgano blanco para restablecer su función.

Resultados

En el caso de Cardiopatías Crónicas:

En pacientes con angina refractaria y con antecedentes de isquemia al miocardio o infarto, con fracción de eyección de 37.5% después del implante y aun años de seguimiento mejoró su fracción de eyección a quedar en 47% y el requerimiento de nitrato se redujo.

En pacientes con insuficiencia cardiaca con clase funcional III y fracción de eyección basal del 30% mejoraron después del implante y de un año de seguimiento a una fracción de eyección del 38%

El volumen sistólico final previo al implante mejoró del 123.5% al 115%.

Todos los pacientes bajaron a clase funcional II.

El estudio de SPECT a 1 año de seguimiento muestra incremento de la vascularización y viabilidad del miocardio.


Insuficiencia Cardíaca

Diabetes Mellitus Enfermedad de Parkinson